Me encontré con vos como la revolución con un colegio católico como niña de buena familia con el espanto de su primera menstruación como el santo catecismo con el sencillo llanto humano. Te encontré, no me buscabas. Fue obra del milagro de conservarlo todo. Ir mas allá de la mera existencia de tu nombre. Un día comprendí que vos dejaste de ser el corazón con pesadillas y fuiste viento conmovido, y en tus manos se deleita la locura proscrita con gotitas de colores. Cuando comprendí que debía buscarte, abandone la humedad de besos estelares y busque en el instinto primario ,el creativo, el perverso. Y ahí estabas al alcance de mi lengua, a distancia de un gemido entre las mariposas frágiles de un clítoris cuya flor nocturnal despide un olor exquisito como combustión de poesía. Semilla de mis delirios escambrosos como vos soy contrario a la doctrina de las buenas c...
Versos de autor Salvadoreño.