Pido permiso
porque dicen que a mi edad hay cosas vedadas
A mis ojos, a mi voz…a mis manos
a la virilidad que incandescente me acompaña
Por las veredas de mi tunante juventud.
Pido permiso para pasear por la playa
caída la tarde…y ver el sol
Pido permiso para suspirar cuando sale la luna
Pido permiso para jugar como un niño
con los niños
Pido permiso para mandar al carajo
tus aires de grandeza
Pido permiso para cantar canciones viejas
Pido permiso para llorar de vez en cuando
y cada vez que me ataque un recuerdo
de aquella doncella dulcemente amada.
Pido permiso
Para escribir poemas
absurdamente ofrecidos
a mas de algún amanecer.
Pido permiso para ejercer la locura
oficialmente
y públicamente.
Pido permiso para hacer el amor
a media platica.
Pido permiso para hacer el amor
a media platica.
Pido permiso para jugar a la pelota.
Pido permiso para equivocarme
cuantas veces pueda
Pido permiso para usar mi disfraz de rockero
Pido permiso para contar las estrellas
Pido permiso para cagarme en tu sonrisa de capitalista
Pido permiso para ausentarme de los funerales
Pido permiso para bailar
a la orilla del baile
o en el rincón de mi casa.
Pido permiso para orinarme en la tumba
del fundador de tu partido
Pido permiso para escupir en la cara de la vergüenza
Pido permiso para pintar corazones rojos
en la Casa Blanca
Pido permiso para reír como un idiota,
Pido permiso para ser vulgarmente activo
Pido permiso para almorzarme tu mordaz critica
Pido permiso para colgar del balcón
tu tanguita rosada
Pido permiso para asolear mis sueños
Pido permiso para enamorarme
cuando se me de la gana.
Pido permiso.
A ti
amigo de mi infancia, moderadamente serio,
Culto y formal.
A ti
tierno rostro que ame ayer.
A ti
vecino recatado y cuerdo
A ti
novia mía , que vives en mi corazón
A ti
inmaculada autoridad
A ti
que asistes puntualmente a la iglesia
A ti
mujer anclada en mis entrañas.
A ti
santísima seguridad nacional
A ti
refinada y distinguida hipocresía
A ti
amigo incondicional
por hacerte quedar en ridículo.
A ti
desprecio desmesurado
A ti
asquerosa moralidad
A ti
sutil vejes.
Perdonen mi arrebata insolencia
estoy en curso
de abandonar el cascaron
de mi calida cordura ¡
En fin,
pido permiso
para seguir siendo tan volátil
como la puta vida me lo permita.
Pido permiso.
Si acaso debo,
pido permiso.
Alejandro Roldan
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