Para ti, que todavia no sabes de donde salio todo esto.
Que llueva en tus manos
de primavera ,
tormentas llenas de azucenas.
Y en tu cabello rizado, morena,
duerma plácida la luna llena.
Que el sol de tu
sonrisa plena
brille en el nácar de tus dientes de perla,
y perdure tu divina
presencia en La española
como incrustadas en el cielo las estrellas.
Así amaneció hoy,
tu presencia, abrazándome.
Así vivo yo, cada día
extrañándote.
Hasta que te decidas volar
a este mundo del otro
lado del
arco iris
donde habita
este corazón que te
escribe poemas.
Alejandro Roldan
Autor
25 de enero de 2018
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